Contable
29 enero, 2026

Al final de cada ejercicio contable hay una tarea clave que no se puede pasar por alto: el asiento de cierre contable. Si llevas la contabilidad de tu negocio —o simplemente quieres entender qué hace tu gestor—, conocer este concepto te ayudará a tener una visión clara de cómo se calculan los resultados del año.

En este artículo te explicamos qué es el asiento de cierre contable, para qué sirve, cuándo se hace y te mostramos un ejemplo sencillo para que lo entiendas sin complicaciones.

¿Qué es el asiento de cierre contable?

El asiento de cierre contable es un registro que se realiza al final del ejercicio económico para cerrar las cuentas de ingresos y gastos y determinar el resultado del ejercicio (beneficio o pérdida).

Dicho de forma simple, es el asiento que permite dejar la contabilidad lista para empezar el nuevo año desde cero, al menos en lo que respecta a ingresos y gastos.

Las cuentas que se cierran con este asiento son, entre otras, las correspondientes a ventas e ingresos, los gastos de personal, los alquileres, los suministros y, en general, cualquier otro gasto o ingreso generado durante el ejercicio, de forma que todas ellas queden a cero al inicio del nuevo periodo contable.

¿Para qué sirve el asiento de cierre contable?

Sin el asiento de cierre contable, las cuentas de ingresos y gastos permanecerían abiertas y la información contable no reflejaría de forma correcta la situación económica de la empresa. Es fundamental porque permite:

  • Calcular el resultado del ejercicio, determinando de forma clara si la empresa ha obtenido un beneficio o una pérdida al finalizar el año.
  • Cerrar correctamente la contabilidad del ejercicio, asegurando que todas las operaciones del periodo quedan registradas y no se mezclan con las del año siguiente.
  • Cumplir con la normativa contable y fiscal vigente, ya que este asiento es necesario para elaborar las cuentas anuales y presentar correctamente las obligaciones fiscales.
  • Preparar la contabilidad para el ejercicio siguiente, dejando las cuentas de ingresos y gastos a cero y facilitando el inicio del nuevo periodo con una contabilidad ordenada.

¿Cuándo se realiza el asiento de cierre contable?

El asiento de cierre contable se realiza al final del ejercicio contable, normalmente el 31 de diciembre, una vez registrado el asiento de regularización y antes de efectuar el asiento de apertura del nuevo ejercicio. Por este motivo, se considera uno de los últimos pasos del proceso de cierre contable anual.

¿Qué diferencia hay entre asiento de regularización y asiento de cierre contable?

Aunque suelen confundirse, el asiento de regularización y el asiento de cierre contable no son lo mismo y cumplen funciones distintas dentro del proceso contable. 

El asiento de regularización sirve para ajustar los ingresos y los gastos del ejercicio, permitiendo calcular correctamente el resultado del ejercicio (beneficio o pérdida). Este asiento se realiza antes del cierre contable y es imprescindible para que las cifras reflejen la situación real de la empresa.

Por su parte, el asiento de cierre contable tiene como objetivo cerrar definitivamente las cuentas una vez calculado el resultado. Mediante este asiento, las cuentas de ingresos y gastos quedan a cero, marcando así el fin del ejercicio contable y dejando la contabilidad preparada para el nuevo año.

En conjunto, ambos asientos son necesarios para realizar un cierre contable correcto y evitar errores en el inicio del siguiente ejercicio.

Ejemplo de asiento de cierre contable (sencillo)

Imagina una empresa con los siguientes datos al final del año:

  • Ingresos: 80.000 €
  • Gastos: 50.000 €

El resultado del ejercicio sería: 30.000 € de beneficio

Con el asiento de cierre contable:

  • Se cierran todas las cuentas de ingresos
  • Se cierran todas las cuentas de gastos
  • La diferencia se traspasa a la cuenta de resultado del ejercicio

De este modo, al comenzar el nuevo año, las cuentas de ingresos y gastos empiezan en cero, y el resultado queda correctamente reflejado.

Errores comunes al hacer el asiento de cierre contable

Al realizar el asiento de cierre contable es frecuente cometer algunos errores que pueden afectar a la correcta finalización del ejercicio. Entre los más habituales se encuentran los siguientes:

  • Confundir el asiento de cierre con el asiento de regularización, lo que puede provocar que las cuentas no reflejen correctamente el resultado del ejercicio.
  • Olvidar cerrar alguna cuenta de ingresos o de gastos, lo que impide que estas queden a cero al inicio del nuevo ejercicio.
  • No cuadrar correctamente el resultado del ejercicio, lo que genera descuadres contables que después son difíciles de corregir.
  • Realizar el cierre sin revisar previamente los ajustes contables necesarios puede dar lugar a errores que se arrastren al ejercicio siguiente. 

Evitar estos fallos es clave para cerrar la contabilidad de forma correcta y comenzar el nuevo año con una situación contable clara y ordenada.

Déjate asesorar con las cuentas de tu empresa

El asiento de cierre contable es un proceso clave que requiere precisión y conocimiento técnico para evitar errores que puedan tener consecuencias contables y fiscales. Contar con el apoyo de profesionales que te asesoren en las cuentas de tu empresa te ayuda a asegurarte de que el cierre del ejercicio se realiza correctamente y conforme a la normativa vigente.

Delegar este tipo de tareas te permite ahorrar tiempo, reducir riesgos y centrarte en lo realmente importante: la gestión y el crecimiento de tu negocio, con la tranquilidad de saber que tu contabilidad está bien gestionada. Déjate asesorar por Ofidem.