Laboral
18 mayo, 2026

Cuando un empleado se encuentra en situación de incapacidad temporal (IT), es habitual que en el departamento de Recursos Humanos o en la mesa de gerencia surjan dudas paralizantes. Existe el mito generalizado de que la baja médica actúa como un blindaje absoluto contra el despido. Sin embargo, la legislación española no prohíbe extinguir el contrato de un empleado enfermo, sino que penaliza aquellos despidos cuyo único motivo sea, precisamente, la enfermedad.

Para las empresas que cuentan con plantillas de más de 10 trabajadores, dar un paso en falso en este terreno puede suponer un impacto económico y organizativo crítico. A continuación, analizamos la realidad jurídica actual y el procedimiento que debe seguir para rescindir una relación laboral en estas circunstancias con la máxima seguridad.

Despido estando de baja: ¿Es legal en la normativa actual?

La respuesta corta es sí, es perfectamente legal despedir a un trabajador mientras está de baja laboral. La normativa española protege el derecho a la salud del empleado, pero no anula la facultad organizativa y de dirección del empresario. La clave para entender la legalidad de esta decisión no reside en el momento en el que se ejecuta el despido, sino en la causa real que lo motiva.

Durante años, las sucesivas reformas laborales han ido acotando este escenario. En la actualidad, tras la derogación del despido objetivo por absentismo y la consolidación de las últimas normativas laborales, la regla de oro es nítida: la baja médica en sí misma nunca puede ser el argumento del despido. Si su empresa necesita extinguir un contrato, debe hacerlo basándose en motivos rigurosamente demostrables y ajenos a la situación de incapacidad temporal del empleado. De lo contrario, las consecuencias jurídicas pueden ser severas.

El riesgo de nulidad en el despido por incapacidad temporal

Tomar la decisión de rescindir el contrato de un empleado en baja médica sin un soporte legal robusto ya no se salda simplemente con el pago de una indemnización por despido improcedente. El escenario ha cambiado radicalmente para las empresas, y el principal temor de los comités de dirección es la declaración de nulidad por parte de los tribunales.

Desde la entrada en vigor de la Ley 15/2022 de integridad de trato y no discriminación, el estado de salud de un trabajador es un elemento de especial protección. Esto introduce dos variables de alto riesgo que cualquier empresa debe sopesar antes de firmar la carta de despido:

  • La inversión de la carga de la prueba: Si el trabajador alega ante un juez que ha sido despedido por estar enfermo, la empresa debe aportar pruebas irrefutables de que el despido se debe a otros motivos válidos y objetivos.
  • El coste de la nulidad: Si el juez dictamina que el despido es nulo, la empresa será obligada a readmitir inmediatamente al trabajador y a abonarle los salarios de tramitación, además de posibles indemnizaciones por daños morales.

Causas legales para despedir a un empleado de baja laboral

Para evitar los riesgos económicos y reputacionales que acabamos de describir, la empresa debe fundamentar la decisión en causas tipificadas por la ley que no guarden relación con el estado de salud del afectado. No se trata de buscar una excusa, sino de acreditar una realidad empresarial o un incumplimiento laboral sólido.

A grandes rasgos, los motivos legales válidos en los que puede apoyarse su empresa se dividen en dos grandes bloques:

Despido disciplinario durante la baja médica

Un trabajador en situación de incapacidad temporal sigue sujeto al deber de buena fe contractual. El despido disciplinario será plenamente válido si la empresa detecta y demuestra incumplimientos graves. El ejemplo más claro es el fraude en la baja médica, como realizar actividades incompatibles con la recuperación. Asimismo, también es lícito si durante la baja se descubren faltas graves cometidas con anterioridad por el trabajador.

Despido objetivo por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción (ETOP)

Las dificultades o reestructuraciones de una empresa no se detienen porque un empleado enferme. Si su organización se ve obligada a amortizar un puesto de trabajo debido a pérdidas económicas continuadas, a la caída de la producción o a un cambio organizativo, el despido objetivo es perfectamente viable. En este caso, el expediente debe demostrar que la salida del trabajador responde a criterios estrictamente empresariales y se habría producido exactamente igual estando en activo.

Procedimiento correcto para notificar el despido en situación de IT

Tener una causa justa es solo la mitad del camino; la otra mitad es la excelencia formal en el procedimiento. En el derecho laboral, un error de forma puede invalidar por completo la mejor de las razones de fondo. Cuando el trabajador no se encuentra físicamente en el centro de trabajo, la gestión de los tiempos y los canales de comunicación requiere un cuidado milimétrico.

Para garantizar la seguridad jurídica de la empresa, el protocolo de actuación debe seguir unos pasos muy específicos que no dejen margen a la improvisación:

La redacción de la carta de despido: El blindaje de la empresa

Olvídese de los modelos genéricos de internet. La carta de despido es el documento más importante de todo el proceso. En ella deben constar de forma pormenorizada, con fechas y hechos concretos, los motivos de la extinción, ya que lo que no se incluya no podrá ser utilizado como defensa ante los tribunales.

Cómo notificar el despido si el trabajador no está en la empresa

Al encontrarse el trabajador de baja en su domicilio, la entrega en mano suele ser inviable. El método legal idóneo es el envío de un burofax con acuse de recibo y certificación de texto, lo que acredita jurídicamente tanto la fecha como el contenido exacto de la notificación.

Liquidación, finiquito y cotizaciones durante la baja

A partir de la fecha de efectos reflejada en la carta de despido, la relación laboral queda extinguida y la empresa debe abonar la liquidación correspondiente. Es importante recordar que el trabajador despedido no pierde el derecho a seguir percibiendo la prestación por IT, sino que el pago pasará a ser gestionado directamente por la Mutua o el INSS.

¿Cómo protege una asesoría laboral a tu empresa en estos casos?

Gestionar el despido de un trabajador en situación de baja médica es como operar en un quirófano: requiere precisión, experiencia y herramientas adecuadas. En empresas con estructuras de varios o muchos trabajadores, donde la rotación o las reestructuraciones son habituales, contar con un respaldo legal especializado no es un extra, es una necesidad de supervivencia financiera.

En nuestra asesoría laboral no nos limitamos a redactar documentos; realizamos una auditoría de riesgos previa antes de tomar cualquier decisión, valorando el impacto económico potencial y diseñando la estrategia de notificación más segura.

Si su empresa necesita reorganizar su plantilla y cuenta con trabajadores en situación de incapacidad temporal, no asuma riesgos innecesarios. Contacte hoy mismo con Ofidem para analizar su caso de forma personalizada y proteger el futuro de su negocio.