En muchas empresas surge la misma situación: un trabajador causa baja médica por incapacidad temporal y la actividad no puede detenerse. Para estos casos, la legislación laboral española contempla una fórmula que puede dar solucion a este dilema: el contrato de duración determinada por sustitución de persona trabajadora regulado en el artículo 15.3 del Estatuto de los Trabajadores, que se utiliza, entre otros supuestos, para cubrir una baja médica.
Este tipo de contrato permite a las empresas, entre otras cosas, cubrir temporalmente el puesto de trabajo de una persona que se encuentra de baja, garantizando la continuidad del servicio mientras el trabajador titular mantiene su derecho a reincorporarse.
En este artículo explicamos en qué consiste este tipo de contrato, cómo se regula, cuánto puede durar y cuáles son sus características principales según la normativa laboral vigente en España.
Qué es el contrato de sustitución
El contrato de sustitución es un contrato temporal que permite a la empresa sustituir a una persona trabajadora con derecho a reserva de puesto de trabajo. Uno de los casos más habituales es la incapacidad temporal (baja médica), pero también puede utilizarse en otros supuestos, como:
- La sustitución de una persona trabajadora con derecho a reserva de su puesto (como ocurre en una incapacidad temporal).
- La necesidad de completar la jornada reducida de otra persona trabajadora.
- O la cobertura temporal de un puesto mientras se realiza un proceso de selección o promoción (con un límite máximo de tres meses).
Esto es importante tenerlo en cuenta, porque ayuda a entender que no estamos ante un contrato “para bajas médicas”, sino ante una figura más amplia. Lo decimos porque, uno de los puntos clave —y donde suelen producirse errores— es la formalización del contrato. Para que sea válido, es imprescindible que el contrato:
- Identifique claramente a la persona sustituida
- Indique la causa de la sustitución (por ejemplo, incapacidad temporal)
- Se formalice por escrito
No cumplir con estos requisitos puede hacer que el contrato se considere en fraude de ley.
Uno de los errores más habituales es utilizar este tipo de contrato para cubrir necesidades que en realidad son permanentes.
La jurisprudencia ya ha dejado claro que no se puede usar la contratación temporal para cubrir ausencias previsibles o estructurales de la empresa. En esos casos, podría considerarse también fraude de ley.
Duración del contrato de duración determinada por sustitución de persona trabajadora
Una de las características más importantes de este contrato es que su duración depende directamente de la duración de la baja del trabajador sustituido o de la causa que lo ha justificado.
El contrato se mantiene activo mientras el empleado titular permanezca en situación de incapacidad temporal. En el momento en que el trabajador se reincorpora a su puesto, el contrato de sustitución finaliza automáticamente.
Además, la normativa permite que la persona sustituta se incorpore incluso antes de que se produzca la ausencia, durante un tiempo limitado, para facilitar la transición y evitar problemas en la actividad. Esto permite que la persona sustituta pueda formarse o conocer el puesto antes de asumir completamente las funciones.
Condiciones del trabajador sustituto
Otro aspecto relevante de este tipo de contrato es que la persona contratada para sustituir a otra debe tener las mismas condiciones que el puesto que ocupa.
Esto implica necesariamente las siguientes condiciones:
- Que el trabajador que le sustituye debe tener el mismo salario que el sustituido.
- Que está sujeto a las mismas funciones que realiza su predecesor.
- En general, debe conservar las mismas condiciones laborales.
No se trata de un contrato “de menor categoría”, sino de cubrir un puesto concreto durante un tiempo determinado.
Diferencias entre el contrato de sustitución y otros contratos temporales
Tras la reforma laboral, el contrato de sustitución es una de las pocas modalidades temporales que siguen vigentes. A diferencia del contrato por circunstancias de la producción, su objetivo no es cubrir picos de trabajo, sino sustituir a una persona concreta.
La diferencia fundamental es que el contrato de sustitución siempre está vinculado a un trabajador específico que conserva su derecho a regresar al puesto.
Esto lo convierte en una herramienta especialmente útil para gestionar situaciones como bajas médicas prolongadas sin necesidad de modificar la estructura de la plantilla.
Cuándo conviene utilizar el contrato de sustitución por baja médica
Aunque en el día a día se siga utilizando la expresión “contrato de sustitución por baja médica”, lo correcto desde el punto de vista legal es hablar de contrato de sustitución de persona trabajadora.
Tener clara esta diferencia no es solo una cuestión terminológica: ayuda a evitar errores, cumplir con la normativa y reducir riesgos en la contratación.
En Ofidem contamos con un equipo especializado en asesoramiento laboral que puede ayudarte a gestionar correctamente este tipo de contratos, asegurando que tu empresa cumpla con la normativa y evitando posibles errores o sanciones. Si necesitas ayuda con la contratación o con la gestión laboral de tu empresa, ponte en contacto con nosotros y déjate asesorar por nuestros expertos.